A 50 años de su estreno, El exorcista sigue siendo la mejor película de terror

El filme se estrenó en 1973, pero los fanáticos de la cinta, siguen asistiendo a los lugares donde se rodó para mostrar admiración y sacarse una foto de recuerdo para publicarla en las redes sociales.

El exorcista ha cumplido 50 años desde que se estrenó. Un filme que supera la edad de muchos y es recordad por otros tantos que fueron a verla en su estreno, sigue siendo ovacionada en las redes sociales como «la mejor película de miedo», pero ¿por qué?

A través de un artículo de un medio internacional, se exponen las razones que hacen a la película tan especial para los amantes del género de terror y una de ellas es la facilidad de identificación en donde suceden los hechos.

El exorcista se sitúa en la calle de un vecindario, por lo que las personas asumen que podría pasar en la casa de su vecino o peor aún, en la propia. Además al utilizar la imagen de una niña, hace que el sentimiento sea aún más fuerte.

2 LOS EFECTOS ESPECIALES

“Diseñé de la película de modo que habría escenas resplandecientemente brillantes y luego otras oscuras en el ático y el cuarto del exorcismo. Toda la película fue literalmente una alternancia entre las fuerzas de la oscuridad y de la luz”, explicó el director de la cinta, William Friedkin.

Además se le agrega el hecho de la voz utilizada para presentar al demonio que había poseído a la adorable Regan, como una voz intersexual que transmitía a la perfección la voz de un demonio atrapado en el cuerpo de una niña.

3 EL MITO DE LA RELIGIÓN Y LAS FUERZAS DEL BIEN Y DEL MAL

El hecho de que la religión, Dios y el diablo está tan apegados a los seres humanos, hace que el film vuelva a tener un sentimiento de identificación con el receptor de la película, por lo que vuelve a ponerla en los gustos preferidos de la audiencia.

Además, el suicidio del padre Damien para liberar a la pequeña Regan del demonio, le da un final además de realista muy lógico. Es por ello que muchas personas consideran que el Exorcista dejó la «vara muy alta» para las películas de terror.

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