A cuatro días de celebrados los comicios generales en Honduras, el Consejo Nacional Electoral (CNE) aún no ha proclamado al próximo presidente, en medio de una contienda particularmente cerrada entre Salvador Nasralla, del Partido Liberal, y Nasry “Tito” Asfura, candidato del Partido Nacional y respaldado por Donald Trump.
La consejera presidenta del CNE, Ana Paola Hall, describió el estrecho margen entre ambos aspirantes como un hecho “histórico” y aseguró que el organismo continúa trabajando para que la declaratoria final refleje con precisión la voluntad de los votantes.
Hall también destacó la actitud de los contendientes, quienes, dijo, se han mantenido al margen de declaraciones prematuras o intentos de presionar el proceso.
“Debe reconocerse el civismo de los candidatos, quienes no han pretendido interferir en el conteo ni han emitido declaraciones anticipadas. Eso habla de su compromiso con el país”, afirmó.
Sin embargo, Salvador Nasralla denunció que se habría perpetrado un fraude electoral tras fallas en el sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP). Según dijo, a las 3:24 de la madrugada se registró un apagón en la plataforma y, posteriormente, un algoritmo habría alterado los datos, intercambiando más de un millón de votos entre él y Asfura.
Nasralla solicitó una investigación contra el Grupo ASD, empresa colombiana encargada del sistema electrónico, y señaló posibles vínculos con figuras del Partido Nacional, entre ellas Germán Martell, exgerente de la Empresa Energía Honduras, y Walter Castellanos, candidato al Parlamento Centroamericano.
El CNE continúa con el escrutinio para emitir la declaratoria oficial en medio de un ambiente de expectación y tensiones crecientes.




