La actual renovación se integra a las actividades conmemorativas por el Freedom 250 en Estados Unidos.
Autoridades salvadoreñas y estadounidenses conmemoraron tres décadas del memorando que regula la protección y control de bienes culturales, un instrumento bilateral enfocado en prevenir el tráfico ilegal de patrimonio arqueológico e histórico.
La conmemoración fue encabezada por representantes diplomáticos de Estados Unidos junto a funcionarios de Relaciones Exteriores y Cultura, quienes destacaron la continuidad del convenio firmado en 1995 y prorrogado de forma periódica hasta 2030.
Voceros estadounidenses indicaron que el pacto ha servido como base para ordenar el intercambio cultural, fortalecer la oferta patrimonial y abrir oportunidades de desarrollo vinculadas al turismo sostenible.
El mecanismo autoriza a las autoridades de EE.UU. a requerir respaldo legal sobre procedencia y propiedad de piezas salvadoreñas. Sin esa validación, los objetos son retenidos por considerarse importaciones fuera de la ley.
Desde el Gobierno salvadoreño se valoró la extensión del acuerdo como una muestra de cooperación estratégica. El Ministerio de Cultura remarcó su carácter pionero regional y su aporte en la creación de procedimientos para detectar y frenar el comercio ilícito.
El convenio también impulsa repatriaciones, cooperación técnica y coordinación entre instituciones de seguridad y cultura.






