Los enfrentamientos militares entre Tailandia y Camboya continúan este miércoles, dejando un saldo de al menos 13 personas muertas y más de 100 heridas, mientras ambos ejércitos se disputan el control de zonas fronterizas.
La tensión, que se inició el domingo, mantiene activa una escalada que ha obligado a masivas evacuaciones en ambos países.
En Camboya, el número de civiles fallecidos aumentó de siete a nueve, según informó el ministro de Información, Neth Pheaktra. Las autoridades también reportaron 46 heridos y más de 127.000 personas evacuadas debido a los ataques. Aunque el Gobierno camboyano no ha revelado cifras oficiales sobre bajas militares, medios locales indican que al menos dos soldados han muerto.
El Ministerio de Defensa divulgó imágenes de uniformados heridos siendo atendidos, pero no confirmó los decesos.
Del lado tailandés, el Ejército anunció la muerte de otro militar por ataques provenientes de Camboya, elevando a cuatro el total de soldados fallecidos esta semana. Asimismo, se registran 68 heridos y más de 400.000 personas desplazadas en la zona fronteriza.
La intensificación de los combates ha llevado al cierre masivo de servicios esenciales. En Tailandia se clausuraron 10 hospitales, 180 centros de salud comunitarios y 1.168 escuelas a lo largo de los 820 kilómetros de frontera afectados por los enfrentamientos.
Las autoridades tailandesas acusan a Camboya de lanzar cohetes y drones contra áreas residenciales.
Camboya rechaza estas acusaciones y sostiene que Tailandia emplea gas tóxico en operaciones aéreas iniciadas el lunes, lo que habría provocado intoxicaciones en civiles y militares. El país también cerró 635 escuelas como medida de seguridad ante el avance del conflicto.
La comunidad internacional sigue con preocupación esta nueva escalada en una frontera históricamente conflictiva, cuyo impacto humanitario continúa creciendo.






