Los ataques rusos registrados durante la noche del lunes golpearon duramente a las regiones de Dnipró, Sumy y Chernígov, dejando al menos un muerto y más de 15 heridos, además de importantes daños en viviendas e infraestructuras esenciales.
En Dnipró, una persona murió y cinco resultaron heridas tras una serie de ataques con drones y artillería que impactaron en zonas residenciales y edificios administrativos. Las autoridades locales señalaron que los heridos se encuentran en condición estable.
La región central del país reportó múltiples explosiones que dañaron viviendas particulares, edificios de varios pisos, vehículos y servicios básicos. Equipos de rescate y fuerzas del orden se desplegaron de inmediato para atender a los afectados y evaluar los daños, que incluyen líneas eléctricas y tuberías de agua.
En Sumy, al menos siete personas resultaron heridas tras los bombardeos iniciados desde el domingo por la noche. Parte de un edificio residencial de nueve plantas quedó destruido, y varios vecinos atrapados fueron rescatados por equipos de emergencia. Las operaciones de búsqueda se suspendieron temporalmente ante el temor de nuevos ataques.
La región vecina de Chernígov también fue blanco de intensos bombardeos. Un dron ruso explotó en una zona residencial, provocando daños severos en un edificio de apartamentos y en vehículos cercanos. Tres personas resultaron heridas, una de ellas hospitalizada.
Mientras continúan los ataques, el presidente Volodímir Zelenski anunció una agenda diplomática cargada para esta semana; según adelantó, mantendrá reuniones con líderes europeos y representantes de Estados Unidos con el fin de avanzar en una “paz digna” para Ucrania.




