Las deportaciones de migrantes desde Estados Unidos continúan al alza durante 2026 y El Salvador figura entre los países que han experimentado un incremento en el número de ciudadanos retornados.
Estadísticas oficiales indican que la llegada de salvadoreños deportados desde territorio estadounidense durante el primer trimestre de este año fue casi el doble de la registrada en el mismo período de 2025, en un contexto marcado por una intensificación de las acciones migratorias.
La tendencia coincide con un informe elaborado por Human Rights First (HRF), organización que reportó un crecimiento sostenido de los vuelos de expulsión organizados por las autoridades estadounidenses. Solo durante abril fueron contabilizados 245 vuelos con destino a 38 países, frente a los 126 registrados en el mismo mes del año pasado.
El monitoreo también revela que las operaciones de deportación se mantuvieron elevadas durante todo el primer cuatrimestre. En enero se documentaron 187 vuelos; en febrero, 183; en marzo, 225; y en abril se alcanzó la cifra más alta del período analizado.
HRF sostiene que este aumento está relacionado con políticas orientadas a acelerar la expulsión de migrantes y con ajustes en los mecanismos de retorno aplicados por las autoridades estadounidenses.
Para El Salvador, el incremento de las repatriaciones representa un fenómeno de relevancia social y económica, ya que miles de familias mantienen vínculos directos con la comunidad migrante radicada en Estados Unidos, principal destino de la migración salvadoreña.


