“Beat It”: la arriesgada historia detrás del icónico video de Michael Jackson

La película biográfica “Michael” ha llevado nuevamente a la pantalla uno de los momentos más recordados en la carrera de Michael Jackson: la creación del video de “Beat It”, una producción que no solo marcó un antes y un después en la música, sino que también implicó decisiones arriesgadas fuera de cámaras.

A inicios de los años 80, el llamado “Rey del pop” buscaba transformar sus canciones en experiencias visuales. Para este proyecto, confió la dirección a Bob Giraldi, a quien le planteó desarrollar una historia sin escuchar previamente el tema.

La idea se centró en un enfrentamiento entre pandillas, contrastando con el mensaje de la canción, que promueve evitar la violencia. Sin embargo, lo que convirtió al video en un caso único fue la participación de integrantes reales de los Bloods y los Crips, grupos rivales con una larga historia de conflictos en Los Ángeles.

La grabación implicó riesgos reales, por lo que se implementaron medidas de seguridad, incluyendo presencia policial. Incluso se registraron tensiones entre los participantes, lo que obligó al equipo a acelerar el rodaje.

En medio de ese contexto se grabó la escena final, que terminó convirtiéndose en un referente cultural. La coreografía, liderada por Jackson junto al bailarín Michael Peters, sustituyó la confrontación física por una batalla de baile, cambiando la narrativa del video.

Con un presupuesto cercano a los 150 mil dólares, financiado en gran parte por el propio artista, “Beat It” no solo redefinió el formato del videoclip, sino que dejó un mensaje claro: el conflicto puede transformarse en expresión artística.

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