Los Acuerdos de Abraham son una serie de acuerdos de normalización diplomática firmados 15 de septiembre de 2020 en la Casa Blanca, Washington D.C., bajo la primera administración del presidente Donald Trump en 2020, entre Israel, los Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Sudán y Marruecos.
Estos pactos buscan establecer relaciones diplomáticas, económicas y culturales, promoviendo la cooperación en áreas como comercio, tecnología, turismo y seguridad. Fueron considerados históricos porque rompieron con décadas de hostilidad o falta de relaciones formales entre Israel y estos países, marcando un cambio en la dinámica geopolítica de Oriente Medio.
El nombre «Acuerdos de Abraham» alude a la figura de Abraham, patriarca compartido por judíos y musulmanes, simbolizando un intento de unir a las partes bajo un marco de coexistencia y cooperación. Los acuerdos se presentan como un paso hacia la paz regional, aunque su impacto a largo plazo depende de cómo se aborde el conflicto palestino-israelí.

También, son para fomentar el comercio, la inversión y el turismo. Por ejemplo, EAU e Israel firmaron pactos para colaborar en tecnología, energía, salud y agricultura; el intercambio de inteligencia y colaboración en temas de defensa, especialmente frente a la influencia de Irán en la región; y la promoción de vuelos directos, turismo, programas educativos y eventos culturales conjuntos.
Impacto Geopolíticos: Reforzaron una alianza informal entre Israel y países árabes suníes contra Irán, percibido como una amenaza común; redujeron el aislamiento regional de Israel, marcando un cambio en la dinámica de Oriente Medio; y debilitaron la postura tradicional de la Liga Árabe, que exigía una solución al conflicto palestino-israelí antes de la normalización.
Impacto económico: Aumento del comercio bilateral, especialmente entre Israel y EAU, con un volumen comercial que superó los 2.500 millones de dólares en los primeros años; apertura de rutas aéreas directas, como vuelos entre Tel Aviv y Dubái o Marrakech.






