La Organización Mundial de la Salud elevó a emergencia sanitaria internacional el brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo y Uganda, ante el incremento de casos sospechosos y el riesgo de expansión regional.
La decisión fue anunciada por Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien señaló que la situación genera preocupación por la rápida movilidad de la población y los desafíos humanitarios existentes en las zonas afectadas.
Según datos oficiales, hasta mediados de mayo se reportaban ocho casos confirmados, 246 sospechosos y 80 fallecimientos bajo investigación relacionados con la cepa Bundibugyo del virus del ébola.
Las autoridades también detectaron contagios en Kinshasa y en Uganda, donde dos pacientes procedentes del Congo permanecen bajo atención médica especializada.
La OMS indicó que existen señales de que la propagación podría ser más amplia de lo identificado hasta el momento, especialmente por las altas tasas de positividad en muestras analizadas y las dificultades para rastrear las cadenas de transmisión.



