La banda surcoreana BTS volvió a los escenarios este sábado con un multitudinario concierto en el centro de Seúl, poniendo fin a más de tres años de ausencia.
La presentación se realizó en la plaza Gwanghwamun, donde cerca de 22,000 personas ingresaron al recinto, mientras que unas 250,000 se reunieron en los alrededores para seguir el espectáculo a través de pantallas gigantes instaladas en la zona.
El show, que arrancó a las 20:00 hora local, incluyó una mezcla de nuevos temas y sus mayores éxitos, además de elementos inspirados en la cultura tradicional coreana, lo que fortaleció la conexión con sus seguidores.
En paralelo, el grupo también marcó un fuerte impacto en la industria musical con el lanzamiento de su álbum “Arirang”, el cual vendió alrededor de cuatro millones de copias en sus primeras 24 horas, de acuerdo con su sello BigHit Music.
El disco superó el desempeño inicial de su anterior producción y alcanzó el primer lugar en iTunes en 88 países, entre ellos México, Italia y Suecia. La producción incluye 14 canciones y toma su nombre de un símbolo cultural representativo de Corea del Sur, reflejando una nueva etapa artística del grupo tras su pausa.
Con este regreso, BTS reafirma su alcance global y protagoniza uno de los eventos más multitudinarios recientes en la capital surcoreana.




