En el marco de la demolición del denominado monumento de la reconciliación o de la corrupción, según sea su visión, erigido por el gobierno de Salvador Sánchez Cerén, del partido Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN, el ahora candidato presidencial de Nuevas Ideas, Nayib Bukele, recordó los momentos democráticos que vivía El Salvador, cuando el país estaba sumido en la delincuencia y la zozobra, mismos que eran avalados por la comunidad internacional, dijo.
“Cuando se inauguró el monumento a los asesinos del pueblo, nuestro país vivía en perfecta democracia, no había dictadura, había independencia de poderes e institucionalidad democrática; la izquierda y la derecha trabajaban de la mano. Todas las fuerzas vivas del país, junto a la sociedad civil y las ONGs, nos tenían viviendo en un paraíso terrenal”, dijo Bukele en sus redes sociales.
Nayib Bukele, agregó que, mientras tanto, toda la comunidad internacional, al unísono, apoyaba esta realidad; tanto así, que cuando se quiso cambiar condenaron a su gobierno, lo sancionaron y le demandaron a regresar todo a su estado anterior.
“Gracias a Dios no lo hicimos y, bueno, ahora El Salvador es otro país. Adiós, muñeca azul, y todo lo que representabas”, enfatizó Nayib Bukele.
El Monumento a la Reconciliación o de la corrupción, como también le llamaban, fue inaugurado en el año 2017 durante el gobierno del presidente Salvador Sánchez Cerén en la Plaza a la Transparencia, con motivo de la conmemoración del 25 aniversario de los Acuerdos de Paz.



