FILADELFIA, 4 de julio de 2026 — Estados Unidos enterró este sábado la cápsula del tiempo oficial America250 en el Parque Histórico Nacional de la Independencia, en Filadelfia. El acto marcó uno de los momentos más simbólicos de la conmemoración del 250.º aniversario de la Declaración de Independencia.
El contenedor, fabricado en acero inoxidable, pesa cerca de 900 libras (más de 400 kilogramos). Permanecerá sellado bajo tierra durante los próximos 250 años. Su apertura quedó programada para el 4 de julio de 2276, cuando el país conmemore el quinto centenario de su independencia.
La ceremonia se desarrolló a pocos metros del Independence Hall, donde el Segundo Congreso Continental aprobó la Declaración de Independencia el 4 de julio de 1776. Ese documento marcó el nacimiento formal de Estados Unidos como nación soberana.
La cápsula constituye uno de los proyectos emblemáticos de la Comisión America250, creada por el Congreso para coordinar las actividades del semiquincentenario. Su objetivo es preservar un retrato representativo de la sociedad estadounidense de 2026 para las futuras generaciones.
En su interior reposan más de 200 objetos, documentos, obras de arte y piezas tecnológicas. Instituciones federales, estados, organizaciones y ciudadanos seleccionaron cada artículo para reflejar la cultura, la innovación y la vida cotidiana del país.
Entre los objetos más destacados figura un iPhone 17 Pro Max, elegido como símbolo de la tecnología de consumo de la época. La colección también incorpora un chip de cúbits desarrollado por investigadores de la Universidad de California, una predicción generada por inteligencia artificial mediante el modelo Claude y un segmento de materiales superconductores vinculados a investigaciones sobre energía de fusión.
Asimismo, la Biblioteca del Congreso aportó uno de los elementos más innovadores de la colección. Se trata de un dispositivo de almacenamiento molecular del tamaño de un borrador de lápiz que utiliza ADN sintético para conservar información digital.
Ese dispositivo almacena copias de la Declaración de Independencia, la partitura original de The Star-Spangled Banner y un modelo tridimensional de la mano del presidente Abraham Lincoln, entre otros archivos históricos.
La cápsula también conserva objetos representativos de la cultura popular estadounidense. Entre ellos destacan una botella de vidrio de Coca-Cola, un fragmento de cristal de la tradicional bola de Año Nuevo de Times Square, un pin y una moneda conmemorativa de un campeonato de la NFL, además de una bandera del Desfile de las Rosas de 2026.
Por otra parte, los cincuenta estados, el Distrito de Columbia y varios territorios estadounidenses enviaron piezas que representan su identidad y patrimonio. Arkansas aportó un diamante natural. Maine incluyó un hueso de ballena franca del Atlántico Norte, especie catalogada en peligro crítico. Arizona contribuyó con monedas de acero inoxidable grabadas mediante nanotecnología.
California incorporó una carta del gobernador Gavin Newsom dirigida a las generaciones futuras. Utah entregó una medalla de oración atribuida a George Washington. A su vez, Nuevo México sumó un collar tradicional elaborado con flor de calabaza y semillas de Pueblo.
Según los organizadores, especialistas diseñaron el contenedor para resistir el paso del tiempo. Su estructura incorpora un sistema de sellado hermético y materiales resistentes a la corrosión. Además, ofrece protección frente a la humedad, las variaciones de temperatura y otros factores ambientales durante dos siglos y medio.
Más allá de preservar objetos históricos, la iniciativa busca ofrecer una visión auténtica de la sociedad estadounidense de 2026. El proyecto reúne avances tecnológicos, expresiones culturales, logros científicos y testimonios de la vida cotidiana del primer cuarto del siglo XXI.
El catálogo completo de los artículos puede consultarse en el sitio oficial de America250. La plataforma también detalla las contribuciones realizadas por cada estado, institución y organización participante.
Con este acto, Estados Unidos cerró una de las ceremonias más representativas del semiquincentenario. La cápsula permanecerá bajo tierra durante 250 años como un legado destinado a conectar el presente con las generaciones del año 2276.




