La Chevron, a través de su marca Texaco, ejecutó mejoras en el Complejo Educativo René Armando Arce Suárez, ubicado en Acajutla, Sonsonate. Estas acciones forman parte de su estrategia de apoyo a comunidades cercanas a sus operaciones en El Salvador.
Durante la jornada, el equipo realizó trabajos de pintura en distintas áreas del centro educativo. Además, llevó a cabo labores de limpieza, adecuó espacios comunes y brindó mantenimiento a la infraestructura existente.
De forma complementaria, la empresa impulsó acciones de arborización orientadas a mejorar el entorno. Estas intervenciones fortalecen las condiciones de seguridad y contribuyen a generar un ambiente más adecuado para el aprendizaje.
El centro educativo atiende a 752 estudiantes, desde parvularia hasta bachillerato. Su planta está conformada por 23 docentes, un director y tres colaboradores administrativos.

La mayoría del alumnado proviene de familias de zonas rurales y periurbanas con recursos limitados. Estas dependen principalmente de actividades como la agricultura, la pesca y el trabajo informal.
Las mejoras beneficiaron de manera directa a 62 estudiantes de parvularia, así como a 23 docentes, el director y tres miembros del personal administrativo que hacen uso de las áreas intervenidas.
De manera indirecta, las acciones impactan a más de 690 estudiantes. Esto contribuye a mejorar las condiciones generales del centro educativo y su entorno escolar.
La compañía desarrolló estas iniciativas en una zona cercana a su planta de inversiones en el país, reforzando así su estrategia de apoyo a comunidades vecinas.
En el ámbito educativo, Chevron ha mantenido una presencia constante. Entre 2011 y 2016, apoyó la mejora de infraestructura en más de 20 centros escolares, en varios casos en conjunto con la USAID.
Posteriormente, entre 2017 y 2025, promovió el desarrollo de habilidades STEAM mediante programas como “Energiza tu Escuela”.
Durante la pandemia, la empresa distribuyó kits humanitarios con insumos esenciales, beneficiando a comunidades en condición de vulnerabilidad.
Más recientemente, en 2024 y 2025, amplió su impacto social al incorporar iniciativas de reforestación y protección ambiental.
“En Chevron creemos en generar valor en las comunidades donde operamos. Estas acciones reflejan nuestro compromiso por contribuir al bienestar de estudiantes, docentes y sus familias, y fortalecen nuestro vínculo con el entorno”, afirmó Miguel Ramos, gerente país de Chevron en El Salvador.
Con este tipo de intervenciones, Chevron y Texaco consolidan su compromiso con el desarrollo social, educativo y ambiental del país, generando un impacto positivo y sostenible en las comunidades.




