Con una el altar de la Virgen de la Resistencia ubicada en el cerro Los Urbina, en el municipio de San José Las Flores, Chalatenango. las comunidades de Chalatenango celebraron, según los dirigentes, la primera victoria sobre las empresas mineras en El Salvador, según se informó.
Recordaron que, el cerro Los Urbina fue el escenario de masacres contra la población civil ocurridas durante la guerra en El Salvador en la década de los 80s, y recientemente, también fue escenario de conflicto entre empresas mineras extranjeras que buscaban explotar el oro de las montañas, acciones que fueron detenidas por las comunidades organizadas, en defensa, protección del medio ambiente, garantizar el acceso a agua y la salud de las futuras generaciones.
Agregan que, en los primeros años de la década del 2000, la empresa canadiense Au-Martinique obtuvo concesiones de exploración minera por parte del gobierno salvadoreño que abarcaban los municipios Nombre de Jesús, Potonico, San José Las Flores, Nueva Trinidad y Arcatao en Chalatenango.
Dijeron que, como es costumbre de las empresas mineras, Au Martinique buscó el apoyo de las organizaciones comunitarias ofreciendo empleos, proyectos de desarrollo para las comunidades y crecimiento económico para todos, pero se encontró con un movimiento social unificado, junto a concejos municipales e iglesias que se movilizaron por varios años, para frenar la instalación de proyectos de extracción minera en el territorio.
De acuerdo al comunicado de prensa, en el año 2005, las comunidades de Chalatenango celebramos la retirada de la empresa Au Martinique de nuestro territorio con la primera peregrinación hacia el cerro Los Urbina, ubicado en el centro de la concesión minera, para construir el altar a la Virgen de la Resistencia como una forma de preservar la memoria histórica de la lucha anti minera.
A partir de la lucha de las comunidades de Chalatenango y organizaciones territoriales conocidas por sus siglas como, CCR y CRIPDES, se fundó la Mesa Nacional Frente a la Minería Metálica en El Salvador y se volvieron un referente clave de movilización social a nivel nacional para lograr la Ley de Prohibición de la Minería Metálica que fuera aprobada de manera unánime por la Asamblea Legislativa en el año 2017.
Detallan que, entre los años 2014 y 2017, las comunidades organizadas de Chalatenango también lideramos una campaña para declarar cuatro municipios de Chalatenango (Arcatao, San José Las Flores, Nueva Trinidad y San Isidro Labrador) como territorios libres de minería a través de consultas populares vinculantes, normadas bajo el código municipal.
Entre las demandas que hacen al gobierno del presidente Nayib Bukele, se encuentran, el cierre técnico y remediación ambiental de los 15 pasivos mineros, Identificados por el Ministerio de Economía a lo largo del país; Transición del sector de minería artesanal a actividades económicas que no sean dañinas al medio ambiente; Justicia y reparación para familiares y víctimas de la violencia minera; y Negociación de un Tratado de Aguas Transfronterizas para evitar la contaminación por proyectos mineros ubicados en las fronteras de nuestro país.
Finalmente, dijeron los dirigentes, que, como comunidades con tradición de lucha contra proyectos extractivos, expresan su preocupación por las recientes medidas adoptadas por el gobierno del presidente Nayib Bukele, que podrían interpretarse como señales de su intención de derogar la Ley de Prohibición de la Minería Metálica, como son los caso de la adhesión del gobierno salvadoreño al Foro Intergubernamental de Minería Sostenible, la introducción de la Ley de Creación de la Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas, y la adjudicación de fondos del presupuesto de la nación para reformar la Ley son medidas innecesarias en un país donde la minería metálica está prohibida.




