La denuncia por un presunto insulto racista contra Vinicius Junior ha abierto un nuevo frente de tensión en el fútbol europeo, con versiones enfrentadas entre el Real Madrid y el Benfica.
El club español informó que ya trasladó a la UEFA todas las pruebas recopiladas sobre lo ocurrido y que activó un proceso para esclarecer los hechos. Además, agradeció públicamente las muestras de apoyo recibidas por el delantero brasileño, en medio de un caso que ha dividido opiniones.
Del otro lado, el Benfica cerró filas en torno a Prestianni. El jugador argentino negó haber llamado “mono” a Vinicius, como sostienen Mbappé y Camavinga, y afirmó que pudo tratarse de una mala interpretación. La institución portuguesa aseguró que colaborará plenamente con cualquier requerimiento dentro del proceso disciplinario.
Como parte de su postura, el Benfica difundió imágenes del momento del cruce entre ambos futbolistas. Según el club, la interacción no superó los tres segundos, lo que —a su juicio— hace improbable que se hayan repetido los insultos denunciados. También puso en duda la versión de Mbappé, quien afirmó que la expresión fue pronunciada varias veces.
El programa español “El Chiringuito” señaló que el caso ha escalado incluso a nivel gubernamental en Portugal, donde se aseguró que se llegará hasta el final. Sin embargo, uno de los principales retos para esclarecer el hecho es que el audio no permite confirmar con claridad lo ocurrido, ya que el jugador argentino se cubrió la boca durante el intercambio.
¿LO DIJO O NO LO DIJO?
Con la investigación en curso, la UEFA tendrá la última palabra en un caso que vuelve a colocar el racismo en el centro del debate futbolístico internacional. Mientras tanto, la FIFA reiteró su postura de tolerancia cero ante cualquier manifestación discriminatoria.




