Continúan controles vehiculares contra conductores ebrios

El Gobierno de El Salvador continúa con la instalación de controles antidopaje para sacar de circulación a conductores peligrosos que ponen en riesgo su propia vida y la de terceros.

Con los controles vehiculares antidoping, el Viceministerio de Transporte pretende impulsar la seguridad vial de la población, especialmente aquellos que tienen el privilegio de conducir una unidad automotriz, según las autoridades oficiales.

La madrugada de este viernes, mediante un esfuerzo articulado entre la Unidad Médica Antidoping y la División de Tránsito Terrestre de la PNC se instalaron nuevamente diferentes controles vehiculares y antidopaje, informó Casa Presidencial.

Detallaron, que, a los conductores y motociclistas se les aplicó una prueba antidopaje durante el dispositivo, para determinar el nivel de alcohol en el organismo. También, los agentes de tránsito de la PNC verificaron la portación de documentos en regla, como la licencia de conducir y la tarjeta de circulación del vehículo.

En t5anto, el director general de Tránsito del Viceministerio de Transporte, Alfredo Alvayero, supervisó uno de los cercos antidopaje que fue instalado en el Área Metropolitana de San Salvador.

«El objetivo principal es brindar seguridad vial a la población, sacando de circulación a conductores peligrosos que han tomado la decisión de ingerir bebidas alcohólicas arriba de los límites establecidos y permitidos por la normativa de tránsito y que conduce un vehículo automotor. Hasta el día de ayer habíamos realizado 1,549 pruebas de alcoholemia en lo que va de 2024; el año pasado, en este mismo periodo, se habían realizado 1,037», dijo el funcionario.

Las autoridades del Viceministerio de Transporte han intensificado el desarrollo de controles antidopaje para garantizar el tránsito seguro por las carreras del país y de esta manera reducir los índices de siniestros viales.

Gracias a este tipo de acciones, durante todo el año 2023 fueron 53,667 pruebas de alcoholemia, esto representa el 141 % más que las 22,269 registradas en 2022. Como resultado se sacó de circulación a 1,875 conductores peligrosos, un incremento del 29 % en comparación a los 1,455 detenidos el año anterior.

Conducir en estado de ebriedad es una falta muy grave al Reglamento General de Tránsito. Luego del proceso legal que deberán enfrentar los infractores de la ley, tendrán que participar en un curso de reeducación vial para recuperar su permiso de conducir.

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