Distribuidora de Electricidad DELSUR, comprometida con la sostenibilidad y la resiliencia de su infraestructura, dio a conocer, recientemente, los resultados del “Estudio de Vulnerabilidad del Sistema Energético ante el Cambio Climático y Medidas de Adaptación para la Red de Distribución, Infraestructura y Equipos Identificados como Activos Prioritarios”.
Este análisis representa un paso crucial hacia la gestión de la calidad del servicio frente a los desafíos climáticos actuales y futuros.
El estudio, realizado a lo largo de 2024 con el apoyo de la consultora española Ecoterrae, se centró en el análisis de información histórica sobre fallas ocasionadas por fenómenos climáticos extremos, y en la evaluación de escenarios futuros utilizando dos trayectorias globales de emisiones: RCP 4.5 y RCP 8.5.
El RCP 4.5 representa un enfoque optimista con una reducción gradual de emisiones, y el RCP 8.5, representa un escenario conservador que asume emisiones constantes.
A través de este enfoque, se proyectaron las condiciones climáticas esperadas para los años 2030, 2065 y 2100, evaluando variables como temperatura, precipitación y viento, factores que inciden directamente en la infraestructura eléctrica.
Los resultados del estudio permitieron identificar las principales vulnerabilidades en los sistemas de distribución de energía, como las líneas aéreas y las subestaciones, y destacaron la importancia de adoptar medidas que fortalezcan la resiliencia de esta infraestructura.
Entre estas medidas, se incluyen la optimización de tecnologías y procedimientos que minimicen los riesgos asociados al impacto climático y garanticen la continuidad del servicio. Este esfuerzo busca preservar la calidad del suministro eléctrico y fomentar una operación sostenible y responsable frente a los desafíos ambientales.
A partir de los resultados del estudio, enriquecemos el análisis que permitirá identificar los impactos del cambio climático sobre la calidad y continuidad del suministro eléctrico. Según los datos históricos recabados desde 2009 a la fecha, a causa de eventos climáticos extremos acontecidos, se han reportado $2.2 millones de dólares de pérdidas en concepto de Energía
No Servida, un costo de mantenimiento de la red que sobrepasa a los $800,000 dólares y porcentajes de eventos de origen climático contabilizados en indicadores de frecuencia (SAIFI) y duración (SAIDI) de interrupciones en el servicio que llegan al 23% y al 24% respectivamente.
Con la anticipación a eventos potencialmente destructivos, y el análisis datos precisos y actualizados, buscamos implementar estrategias efectivas que garanticen la resiliencia de la red eléctrica frente a los desafíos climáticos, fortaleciendo nuestro compromiso con los clientes y el medio ambiente.
Con esta iniciativa, DELSUR refuerza su compromiso de anticiparse a los efectos del cambio climático mediante la implementación de soluciones que protejan tanto sus operaciones como el entorno en el que opera, asegurando un futuro más resiliente para sus clientes y comunidades.






