Donald Trump dice reabrirá Alcatraz cerrada en 1963

El pasado 4 de mayo de 2025, el presidente de los Estados Unidos de Norte América, Donald Trump, anunció en su plataforma Truth Social, que ordenó la reapertura y ampliación de la prisión de Alcatraz, cerrada desde 1963 del pasado siglo, hace 62 años, para albergar a los «delincuentes más despiadados y violentos» del país del norte, incluyendo a inmigrantes indocumentados con antecedentes penales.

 Según el presidente Trump, la medida busca ser un símbolo de «ley, orden y justicia» y combatir la criminalidad, criticando a jueces y autoridades que, según él, no actúan con firmeza. La orden involucra a la Oficina de Prisiones, el Departamento de Justicia, el FBI y Seguridad Nacional.

La propuesta ha generado críticas y dudas sobre su viabilidad. Expertos y políticos opositores del gobierno de Donald Trump, como la excongresista Nancy Pelosi y el senador Scott Wiener, consideran la idea «no seria» y «desquiciada», señalando que Alcatraz carece de infraestructura moderna, agua potable, alcantarillado, electricidad, y su mantenimiento sería extremadamente costoso, casi tres veces más que otras prisiones federales.

Alcatraz, actualmente se ha convertido en un parque nacional y atracción turística que recibe un millón de visitantes al año. Además, el sistema penitenciario actual tiene capacidad sobrante, con instalaciones de máxima seguridad como las de Florence, Colorado, o Terre Haute, Indiana, lo que hace innecesaria la reapertura, agregan los opositores del actual gobierno estadounidense.

Historiadores como John Martini, afirman que la prisión debería ser demolida y reconstruida desde cero para ser operativa, un proyecto que podría tomar varios años y requerir una inversión multimillonaria.

El anuncio se enmarca en la agenda de Trump de mano dura contra el crimen y la inmigración, tras intentos previos de enviar presuntos delincuentes a prisiones extranjeras como la de El Salvador, lo que ha generado controversias legales.

Algunos analistas ven la propuesta como un gesto simbólico más que una solución práctica, destinado a reforzar su imagen de firmeza. No se han proporcionado detalles sobre plazos, presupuesto o capacidad de la prisión ampliada.

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