Estados Unidos persiguió este domingo una embarcación petrolera sancionada en aguas internacionales cerca de Venezuela, como parte del endurecimiento de su ofensiva contra la industria petrolera venezolana durante el Gobierno del presidente Donald Trump.
El buque, identificado como Bella 1, se dirigía a Venezuela para cargar petróleo y es considerado por autoridades estadounidenses como parte de la “flota fantasma” que transporta crudo de países sancionados, debido a sus vínculos con el petróleo iraní. Existe una orden judicial para su incautación.
Según funcionarios estadounidenses, la embarcación evadió el intento de abordaje de la Guardia Costera, lo que derivó en una persecución activa. Las autoridades señalaron que el buque navega bajo bandera falsa.
Esta acción es la segunda en dos días. El sábado, la Guardia Costera interceptó el petrolero Centuries frente a la costa venezolana, en una operación apoyada por el Departamento de Defensa.
Las interceptaciones forman parte de una escalada de presión contra el Gobierno de Nicolás Maduro, a quien Washington acusa de financiar actividades ilícitas mediante la venta de petróleo sancionado.






