El portaaviones USS Gerald R. Ford, considerado el más moderno y de mayor tamaño de la flota estadounidense, se incorporó oficialmente al operativo naval de Estados Unidos contra el narcotráfico proveniente de Latinoamérica.
La maniobra amplía la presencia militar de Washington en el Caribe, una acción que Caracas interpreta como una nueva muestra de presión política.
El Comando Sur de las Fuerzas Navales de Estados Unidos confirmó que el buque ingresó en su zona de responsabilidad, que comprende América Latina y el Caribe. El despliegue del Ford, ordenado por el presidente Donald Trump hace casi tres semanas, se suma a otros ocho barcos de guerra, un submarino nuclear y varias aeronaves F-35 que ya participan en la operación.
Según el Pentágono, la incorporación del portaaviones tiene el objetivo de “interrumpir las rutas del narcotráfico y debilitar las organizaciones criminales transnacionales”.
El Ford, con más de 5.000 tripulantes a bordo, representa la pieza central de este refuerzo naval.




