Las políticas implementadas para garantizar la tranquilidad y el orden en el país han sido tan efectivas que no solo han reducido drásticamente los índices de criminalidad, sino también la apuesta por la prevención de la violencia.
Hoy, el director de Reconstrucción del Tejido Social, Carlos Marroquín, acompañó al embajador de Argentina en El Salvador, Sergio Luis Laciuk, en un recorrido por la comunidad Jardín y el Centro Urbano de Bienestar y Oportunidades (CUBO) Santa Lucía, en el distrito de Mejicanos, en San Salvador Centro.
“El embajador vino a constatar cómo se hace ese trabajo coordinado con la comunidad para que estas transformaciones sean sólidas, constantes y permanentes. También, como el Plan Control Territorial brinda oportunidades a chicos para que puedan administrar espacios como los CUBO y desde acá trabajar por sus comunidades”, expresó el director de Tejido Social.

Marroquín indicó que el embajador argentino hizo la primera ruta del Graffitour en Mejicanos, una iniciativa para impulsar el turismo urbano en zonas que, antes, eran intransitables y que, ahora, gracias a las políticas de seguridad, pueden recorrerse con libertad.
El diplomático argentino conoció de primera mano cómo ha cambiado la realidad de las personas que habitan en este sector, una de las comunidades que en el pasado estuvo controlada por las pandillas. Ahora, es un ejemplo de las transformaciones que se han logrado como fruto de las estrategias de seguridad.
“Hoy aprendí y vi cosas, que también me contaron, de la transformación que vivió El Salvador a partir de las iniciativas que tuvo el Presidente Bukele vinculado a la pacificación del país (…). Hoy están dadas las condiciones para pensar en todo este tipo de actividades”, manifestó.

El Gobierno está exportando sus experiencias de éxito, demostrando que la voluntad política puede cambiar el destino de un país. Esto refuerza el papel de El Salvador en el ámbito global y genera oportunidades de colaboración con otras naciones en temas de seguridad y desarrollo.




