El líder de la iglesia católica afirmó en días anteriores que la mujer debe de tener más participación en la religión.
El papa Francisco acudió hoy al centro de Roma para venerar la imagen de la Inmaculada Concepción, tras la reciente bronquitis que ha padecido, y oró por el final de la guerra en el mundo y por “todas las mujeres víctimas de violencia.
“¡Virgen Inmaculada! Venimos a ti con el corazón dividido entre la esperanza y la angustia. Te necesitamos, madre nuestra”, rezó el pontífice ante la columna sobre la que se eleva la estatua de María, en la plaza de España, repleta de flores por la festividad de este dogma católico.
Francisco recordó a las “muchas madres dolidas” que “lloran a los hijos asesinados por la guerra o el terrorismo” o que los ven “partir en viajes de esperanza” o las “que tratan de desatar las cuerdas de la dependencia” y cuidan de los enfermos.
En este sentido, recordó a las mujeres que “han sufrido la violencia y a las que todavía son víctimas” en Roma, en Italia y en todo el mundo.




