El examen de estos fenómenos sobrenaturales puede llevar a seis conclusiones por parte del obispo: el ‘Nihil obstat’.
El Vaticano publicó este viernes las nuevas normas para aprobar las apariciones o fenómenos sobrenaturales para que puedan ser objeto de culto, cambiando el procedimiento ya que, tras un estudio por parte del obispo, bastará un ‘Nihil obstat’ (no hay objeción) y ya no será necesaria la declaración de “sobrenaturalidad”.
El documento deja claro, que tanto el Dicasterio para la Doctrina de la Fe como el papa siempre tendrán la ultima palabra pare intervenir y aprobarlo o rechazarlo en cualquier momento y sólo el pontífice podrá declarar la “sobrenaturalidad” de un caso.
En un documento de unas 20 paginas se explica la necesidad de poner orden con “procedimientos claros” en este tipo de manifestaciones de presunto origen sobrenatural que a veces han llevado a “cometer actos gravemente inmorales o han sido pretexto para ejercer dominio sobre las personas o cometer abusos”.
Las normas para proceder a evaluar las presuntas apariciones y revelaciones que se aplicaban hasta hoy habían sido aprobadas por Pablo VI en 1978, hace más de 40 años, pero no fueron publicadas hasta 33 años después, en el 2011.






