Los Estados Bálticos – Estonia, Letonia y Lituania – han completado con éxito la desconexión de sus redes eléctricas de las de Rusia y Bielorrusia, marcando un hito significativo en su independencia energética.
Esta acción, finalizada el pasado sábado 8 de febrero de 2025, pone fin a la dependencia de la red eléctrica de la era soviética, conocida como BRELL, que los conectaba con Rusia y Bielorrusia.
El BRELL, es el acrónimo para la Organización de Sistemas de Electricidad de Bielorrusia, Rusia, Estonia, Letonia y Lituania, una red eléctrica sincronizada que se formó durante la era soviética.
La desconexión es vista como una medida para evitar el chantaje energético por parte de Moscú, algo que ha sido su preocupación, especialmente después de la invasión rusa de Ucrania en 2022.
Desde el sábado 8 de febrero, Estonia, Letonia y Lituania, o países bálticos, operan como una «isla energética» antes de sincronizarse con la red eléctrica europea, un paso que no solo asegura su suministro de energía, sino que, simboliza una mayor integración con Europa y una ruptura con su pasado soviético.
El proceso ha sido descrito por figuras políticas y operadores de redes como un momento histórico que refuerza la seguridad energética y la soberanía de la región. Sin embargo, hay precauciones en marcha debido al riesgo de posibles represalias o sabotajes de parte de Rusia, considerando el contexto geopolítico actual y las tensiones previas en la región




