Estados Unidos aseguró que Irán suspendió la ejecución de 800 manifestantes tras la presión del presidente Donald Trump y gestiones diplomáticas de países del Golfo, lo que habría evitado una acción militar contra Teherán.
Las protestas, iniciadas el 28 de diciembre por el alza del costo de vida, derivaron en un movimiento contra el régimen iraní. Organizaciones de derechos humanos denuncian hasta este momento una fuerte represión que habría dejado más de 3.400 muertos.
Washington mantiene sanciones y advierte que “todas las opciones siguen sobre la mesa”, ante las acciones del país persa.




