
El caso del atentado contra el expresidente Donald Trump, ocurrido el pasado 13 de julio durante un mitin en Butler, Pensilvania, sigue sin resolverse. El FBI, tras realizar más de mil entrevistas, aún no ha determinado las motivaciones del atacante, Matthew Crooks, de 20 años. Este miércoles, el FBI difundió cuatro fotos relacionadas con la investigación y algunos detalles adicionales, destacando que las autoridades creen que Crooks no tenía una «ideología definida».
Crooks llevaba consigo ese día: un rifle tipo AR-15 y el arma desmontada junto a una mochila. Otra foto muestra el maletero abierto de su coche blanco, con el que recorrió los 80 kilómetros desde su casa hasta el lugar del mitin de Trump. En el maletero, Crooks tenía dos explosivos de fabricación casera que finalmente no utilizó.
En un encuentro con periodistas, Kevin Rojek, jefe del FBI en Pittsburgh, reveló que Matthew Crooks se enfocó en el mitin de Trump como una oportunidad para llevar a cabo su plan tras enterarse del evento a principios de julio. Antes de eso, Crooks había buscado información sobre las convenciones de ambos partidos y los mítines del presidente Joe Biden, que en ese momento era candidato demócrata.

Tras el atentado contra Trump, se reveló que Matthew Crooks, el atacante, estaba registrado como votante republicano y había donado a una causa demócrata en 2020, sin antecedentes de problemas de salud mental. La investigación del FBI no encontró evidencia de una ideología política clara en Crooks, y aún se están analizando sus motivaciones.
El FBI confirmó que Crooks no recibió órdenes del extranjero para el ataque y que, después de considerar varios objetivos, decidió planificar el atentado en el mitin de Butler. Mientras tanto, Trump, sin pruebas, culpó a Joe Biden y Kamala Harris del intento de asesinato, sugiriendo que estaban utilizando al gobierno para perseguirlo políticamente.






