La Fiscalía General de la República (FGR) llevó a cabo una serie de operativos en diversos establecimientos de Apopa como parte de una investigación orientada a desmantelar una red que se dedica al hurto y comercialización ilegal de teléfonos celulares.
Según las primeras indagaciones, varios de los negocios intervenidos funcionaban bajo la apariencia de talleres de reparación, pero en realidad operaban como puntos clandestinos donde se desarmaban y manipulaban dispositivos robados.
Las personas capturadas durante estos procedimientos, así como los aparatos recuperados, serían presentados ante las autoridades correspondientes en los próximos días.

Hasta el momento, se allanaron 13 locales comerciales que recibían celulares, tablets y otros dispositivos, obtenidos de maneras ilícitas y que, luego, eran vendidos, según dijo la Fiscalía.




