El Fondo de Inversión Ambiental de El Salvador (FIAES) y la Red de Observadores Ciudadanos (ROC), organización mexicana con trayectoria desde 2013 en conservación marina en el Golfo de California, suscribieron un convenio de cooperación. El acuerdo permitirá ejecutar el Proyecto de Diagnóstico Bioecológico Integral y Estado de Salud del Ecosistema Arrecifal Salvadoreño.

Esta iniciativa forma parte de las acciones estratégicas del Acuerdo para la Conservación de Bosques Tropicales y Arrecifes de Coral (TFCCA). El proyecto se enfoca específicamente en la protección y el estudio de los ecosistemas arrecifales del país.
La ejecución contará con una inversión de 228 mil dólares, provenientes del TFCCA. Estos fondos son administrados y canalizados por FIAES desde 2021. El acuerdo contempla destinar un total de 21 millones de dólares para la conservación ambiental durante un período de 10 años.
El estudio tendrá el acompañamiento técnico del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN). Permitirá evaluar de manera integral la salud de los tres principales sistemas arrecifales de El Salvador: Los Cóbanos, Costa del Bálsamo y Punta Amapala.

Se trata de la primera evaluación bioecológica integral de los ecosistemas arrecifales del país. Además, introduce un modelo de ciencia colaborativa sin precedentes en El Salvador. Este enfoque permitirá generar una línea base científica homologada para futuros procesos de monitoreo y para la comparabilidad internacional.
El director ejecutivo de FIAES, Jorge Oviedo, destacó que el convenio marca un hito para El Salvador. Señaló que, por primera vez, se integran ciencia aplicada, monitoreo y participación ciudadana para comprender y proteger los arrecifes de coral. Añadió que la colaboración con ROC, el trabajo coordinado con el MARN y el uso de fondos del TFCCA permitirán tomar decisiones de conservación basadas en evidencia.
ROC será responsable de implementar metodologías adaptadas a las características de los arrecifes salvadoreños. Estas acciones promoverán la participación de pescadores, estudiantes, comunidades costeras y técnicos de campo. Todos ellos contribuirán al monitoreo y al registro de la biodiversidad marina.
La organización cuenta con más de una década de experiencia en vigilancia ciudadana, monitoreo ecológico y ciencia colaborativa. Esta trayectoria garantiza un proceso técnicamente sólido y con fuerte involucramiento comunitario. “Estoy segura de que este será el inicio de un camino de expansión y réplica de nuestro trabajo”, afirmó María Ugarte Luiselli, directora ejecutiva de ROC.
Entre los principales resultados esperados del proyecto se encuentran:

- La evaluación de la biodiversidad marina y del estado de salud de los ecosistemas arrecifales.
- La creación de una biblioteca digital especializada con información histórica y actual de los arrecifes salvadoreños.
- El desarrollo de indicadores ecológicos y de un programa de monitoreo replicable para futuras evaluaciones.
- La estimación del crecimiento coralino y una caracterización oceanográfica integral. Estos datos servirán como línea base para iniciativas de restauración.
- La promoción de una cultura de conservación mediante acciones de sensibilización dirigidas a pescadores, estudiantes y actores locales.
El proyecto también incluirá la identificación y evaluación de estresores ambientales. Estos podrán ser de origen local, regional o global. El objetivo es comprender su impacto en la salud de los arrecifes.
De manera complementaria, se desarrollarán talleres de capacitación y mecanismos de monitoreo participativo. Estas acciones fortalecerán las capacidades técnicas de los actores que conviven diariamente con estos ecosistemas.




