Agencias, El Mundo, España
Alain Fabien Maurice Marcel Delon Arnold, 8 de noviembre de 1935, 18 de agosto de 2024), conocido como Alain Delon, fue un actor de cine francés, apareció en películas que atrajeron a un total de 134 millones de espectadores, lo que lo convirtió en una estrella de taquilla, al mismo tiempo que, Louis de Funès y Jean-Paul Belmondo
Controvertido, reaccionario, ajeno a las técnicas de interpretación y obsesionado con la imagen del doble, el actor de la deslumbrante belleza encarnó como nadie la esencia misma del arte que le convirtió en icono y fantasmagoría en películas como ‘Rocco y sus hermanos’, ‘A pleno sol’, ‘El gatopardo’, ‘El silencio de un hombre’ o ‘Nouvelle Vague’
Cuando en 2019, el Festival de Cannes no tuvo otra que rendirse a lo inevitable y, en consecuencia, rendir homenaje a uno de los más grandes iconos que ha dado el cine (todo él, no solo el francés), eligió para el acontecimiento una película muy particular. Fue la misma que se estrenó en la Croisette en 1976 y de la que Alain Delon, además de protagonista (doble protagonista), fue productor.
Dirigida por Joseph Losey, El otro señor Klein, de ella hablamos, cuenta la historia de un rico marchante de arte que un buen día es confundido (o sólo es él el que se confunde) con otro hombre de su mismo nombre. El primero se enriquece a cuenta de la desesperación de los judíos perseguidos en Francia allá en 1942.
El segundo es precisamente uno de los judíos perseguidos. Con estos elementos tan cerca de Kafka, el director de El sirviente insistía en confeccionar una fábula turbia y opresiva sobre la fragilidad del ser humano, sobre el poder de la sociedad (así en general o en su forma concreta de Estado) para acosar al individuo hasta la más evidente de las humillaciones y –terreno inconfundiblemente Delon– sobre la figura del doble, sobre la imagen reflejada que discute a la realidad su verdad.
Eso en esencia es el cine y eso, en esencia, obsesionó a Delon desde que exigiera a René Clément ser Tom Ripley en A pleno sol (1960). Ningún otro argumento ha perseguido de forma tan insistente la filmografía y la misma vida de un actor con modales de mito.
El domingo los hijos del mito dieron una noticia que se antojaba imposible. Alain Delon moría a los 88 años. En un comunicado conjunto a la agencia AFP, decían: «Alain Fabien, Anouchka y Anthony, junto con (su perro) Loubo, se entristecen profundamente al anunciar la muerte de su padre.
Falleció en paz en su casa de Douchy, rodeado de sus tres hijos y su familia. (…) Su familia les ruega que respeten su intimidad en este momento de duelo tan doloroso». Falleció «a primera hora de la noche», concluye el texto.


