Una comisión internacional de derechos humanos de la ONU afirmó que Israel habría cometido un crimen de guerra al atacar la prisión de Evin en Irán durante el conflicto que ambas naciones sostuvieron en junio y que se prolongó por doce días.
Según el informe presentado ante el Consejo de Derechos Humanos, el ataque habría sido dirigido de forma intencional contra una instalación civil. Como resultado del bombardeo murieron al menos 80 personas, entre ellas ocho mujeres y un menor de edad, informó la presidenta de la comisión, Sara Hossain.
El reporte también señala que, tras el fin de las hostilidades, las ejecuciones en Irán registraron un aumento considerable. Durante 2025 se contabilizaron 1,639 ejecuciones, y 464 de ellas ocurrieron entre julio y septiembre, es decir, inmediatamente después de que cesaran los ataques.
La comisión indicó que sus investigaciones sugieren que las intervenciones militares externas pueden provocar efectos contrarios a los esperados, ya que podrían intensificar la represión interna.
En ese contexto, también alertó sobre el riesgo de que la actual guerra entre Israel, Estados Unidos e Irán genere un nuevo aumento de medidas represivas dentro del país, especialmente contra sectores que manifiesten desacuerdo con el gobierno.



