La Marina Nacional, interceptó una embarcación de bajo perfil (LPV) que transportaba 1.3 toneladas de cocaína, valoradas en aproximadamente $33 millones de dólares, informó el presidente salvadoreño Nayib Bukele, en su cuenta de X
Según las informaciones vertidas por el mandatario, la operación se llevó a cabo a 600 millas náuticas (1,111 kilómetros) al suroeste de la Bocana El Cordoncillo, Estero de Jaltepeque, en aguas internacionales.
La nave era tripulada por tres narcotraficantes, dos de nacionalidad ecuatoriana y un colombiano.
Según el mandagario salvadoreña, con esta operación, ya suman 35.8 toneladas de droga incautadas entre 2024 y lo que va del año 2025, lo que significa un golpe económico al crimen organizado es de alrededor de casi los mil millones de dólares ($897.3 millones).

El narcotráfico en El Salvador ha sido un desafío constante, pero en los últimos años, el gobierno, bajo el liderazgo del presidente Nayib Bukele, ha intensificado los esfuerzos para combatirlo, especialmente en aguas internacionales del océano Pacífico, reportes de diferentes medios de comunicación.
Cotexto del narcotráfico
Según los entendidos en la materia i difundidos por diferentes medios de comunicación, El Salvador, por su posición geográfica en la costa del Pacífico, sirve como un punto de tránsito para el narcotráfico, que se mueve desde Sur América (principalmente Colombia y Perú) hacia mercados Estados Unidos.
Según los expertos, las aguas del Pacífico son una ruta activa para embarcaciones de bajo perfil (LPV) y de difícil localización por su estructura, que transportan grandes cantidades de droga con vínculos directos con el narcotráfico y las pandillas Mara Salvatrucha (MS-13) y Barrio 18, estos últimos para la distribución local de drogas. Su rol ha disminuido tras el régimen de excepción implementado en 2022.
Además, dicen, hay reportes de nexos entre estas pandillas y cárteles mexicanos (como el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación) para el trasiego de cocaína hacia Norteamérica.
Señalan que, como parte de las estrategias de los narcotraficantes, han adaptado la utilización de rutas marítimas más lejanas (en aguas internacionales) y puntos de transbordo para evadir la vigilancia.
Durante las operaciones, también han detectado cargamentos con armamento pesado, como en un operativo de agosto de 2024, donde incautaron fusiles AR-15, AK-47 y una ametralladora M60 junto con 600 kilos de cocaína.




