Medios iraníes reportaron la suspensión del paso de buques en el estrecho de Ormuz horas después de acordarse un alto al fuego entre Estados Unidos e Irán.
La situación surge en medio de acusaciones de Teherán contra EE.UU. e Israel por presuntas violaciones a los términos de la tregua, lo que ha generado nuevas tensiones.
Cierre del estrecho genera incertidumbre
Agencias estatales iraníes informaron que el tránsito de petroleros fue suspendido en el estrecho de Ormuz, un punto clave para el comercio global de crudo. Además, autoridades advirtieron que cualquier embarcación que cruce sin autorización podría ser atacada.
Desde Estados Unidos, la Casa Blanca rechazó estos reportes y aseguró que el flujo marítimo continúa con normalidad. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que el tráfico en el estrecho de Ormuz se estaba incrementando y que las informaciones que señalan lo contrario eran falsas e «inaceptables».
Ataques en Líbano agravan el conflicto
En paralelo, Israel lanzó una serie de ataques aéreos en Líbano que ya han dejado decenas de fallecidos y cientos de heridos, según reportes oficiales.
Autoridades israelíes defendieron que estas acciones no forman parte del acuerdo con Irán, mientras que desde Teherán se advirtió que la situación podría provocar una escalada mayor.

Comunidad internacional expresa preocupación
Organismos como las Naciones Unidas y entidades humanitarias manifestaron su alarma por el impacto en la población civil y el riesgo de que el conflicto continúe intensificándose.
El Comité Internacional de la Cruz Roja también se declaró «indignado por la devastadora ola de muertes y destrucción que ha azotado hoy zonas densamente pobladas de todo Líbano».
Amnistía Internacional por su parte instó a Israel a «cumplir con sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario y garantizar la protección de la población civil».




