Tras el cese fulminante de Yoav Gallant como ministro de Defensa de Israel, Benjamín Netanyahu nombró como su reemplazo a Israel Katz, que ocupaba desde hace un año la cartera de Exteriores, un fiel acólito del primer ministro israelí pero sin experiencia diplomática ni militar.
El propio Netanyahu habría admitido que el motivo de la destitución de Gallant, que también fue jefe del Estado Mayor, eran las «brechas significativas» en cuestiones sobre el curso de la guerra regional, es decir los conflictos de Gaza y Líbano.
Por su parte Katz, desde su plataforma en la red social X, se ha estado dedicado a replicar los mensajes orquestados directamente desde la oficina de Netanyahu, e incluso a llegado a atcar a líderes internacionales que han criticado a Israel por la dura campaña en Gaza y su alto número de víctimas civiles.
Por ejemplo, el enfureció cuando el presidente de España, Pedro Sánchez, tras su decisión de reconocer unilateralmente el Estado palestino el pasado 28 de mayo, o la vicepresidenta, Yolanda Díaz, que en un discurso con motivo de esa decisión clamó el lema «desde el río hasta el mar».





