La muerte de Nasrallah aumenta los temores de un conflicto más amplio en Medio Oriente

El asesinato del líder de Hezbollah, Hassan Nasrallah, por parte de Israel en Beirut ha aumentado los temores de una guerra a gran escala en Medio Oriente, una posibilidad que la administración de Joe Biden, ha estado buscando desesperadamente evitar durante meses, según funcionarios estadounidenses por las consecuencias políticas que podrían acarrearle.

Hezbollah casi con certeza responderá, dijo Jonathan Panikoff, un exalto funcionario de inteligencia especializado en la región, e Irán, podría involucrarse, declaró a medios estadounidenses.

«La respuesta probablemente será lo suficientemente grande como para que las probabilidades de que provoque una guerra a gran escala se disparen», continuó Panikoff.

Según apuntan medios de ese país, Irán presuntamente ya se había «alarmado» por el grado de daño que Israel ha infligido a Hezbollah, su milicia aliada más poderosa y capaz en la región de Medio Oriente.

Funcionarios estadounidenses han evaluado durante mucho tiempo que el alto mando Hezbollah quiere evitar una guerra total con Israel. Sin embargo, el asesinato de Nasrallah es muy diferente.

Hassan Nasrallah murió en el ataque en el sur de Beirut, Líbano, afirmó el Ejército de Israel y confirmó el grupo. Nasrallah fue uno de los fundadores de Hezbollah, que se formó hace cuatro décadas con la ayuda de Irán, y fue responsable de su transformación en una de las fuerzas paramilitares más poderosas en todo Medio Oriente.

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