En su primera encíclica como pontífice, el papa León XIV lanzó una advertencia sobre los peligros del uso descontrolado de la inteligencia artificial y pidió que esta tecnología sea regulada para evitar que se convierta en una herramienta de poder y exclusión.
El documento, llamado Magnifica Humanitas, fue divulgado este lunes y plantea reflexiones sobre el impacto de la IA en distintos ámbitos sociales, políticos y ambientales.
El papa comparó la situación con la energía nuclear y aseguró que la inteligencia artificial debe estar al servicio de toda la humanidad, no únicamente de intereses económicos o tecnológicos.
Además, señaló que actualmente el control de plataformas, datos e infraestructura digital está concentrado en grandes actores privados, lo que podría afectar las libertades y el acceso equitativo a la información.
León XIV también sostuvo que la paz no solo depende de la ausencia de conflictos, sino de la justicia y la conciencia social, elementos que —según indicó— podrían verse debilitados si la tecnología reduce la capacidad crítica de las personas.
La encíclica representa uno de los primeros pronunciamientos amplios del pontífice sobre los desafíos éticos que plantea la inteligencia artificial a nivel global.



