Lluvias golpean Venezuela en medio de tragedia de los terremotos

Caracas, 28 de junio de 2026. Fuertes lluvias registradas este domingo provocaron graves inundaciones en el estado Portuguesa, en el occidente de Venezuela. El desbordamiento del río Chabasquencito y de varias quebradas anegó viviendas, comercios y calles de la localidad de Chabasquén, en el municipio Unda.

La nueva emergencia se produjo apenas cuatro días después de los dos terremotos que sacudieron al país el pasado 24 de junio. Los sismos dejaron alrededor de 1,450 personas entre fallecidos y desaparecidos, además de miles de heridos, lo que ha profundizado la crisis humanitaria en varias regiones venezolanas.

Entre las zonas más afectadas figura el sector La Recta, especialmente la comunidad Los Bendecidos, donde al menos 100 familias resultaron damnificadas. Ante la emergencia, las autoridades evacuaron a decenas de personas hacia el gimnasio de Chabasquén y una iglesia local, ambos habilitados como refugios temporales.

Según reportes oficiales, las precipitaciones acumuladas alcanzaron los 114 milímetros en pocas horas. Además, habitantes de la zona informaron sobre crecidas de los ríos de entre 20 y 30 metros. La situación ocasionó pérdidas de enseres y alimentos, así como daños en viviendas e infraestructura.

Por otra parte, las inundaciones causaron severas afectaciones en la Troncal 007, la principal vía que comunica al estado Portuguesa con Lara y Trujillo. El colapso de varios puentes y el anegamiento de distintos tramos dejaron incomunicadas a numerosas comunidades rurales.

Hasta el cierre de esta información, las autoridades no habían reportado víctimas mortales ni personas heridas. Esta situación fue atribuida a las evacuaciones preventivas realizadas antes de que el nivel de las aguas alcanzara su punto más crítico.

En respuesta a la emergencia, el alcalde del municipio Unda, Edward Giménez, declaró el estado de emergencia y activó un operativo de evaluación de daños en coordinación con organismos de prevención y seguridad.

Asimismo, equipos de Protección Civil mantienen un monitoreo permanente de los ríos Chabasquén y Chabasquencito, así como de otros puntos considerados de alto riesgo.

De igual forma, las autoridades restringieron el tránsito en la Troncal 007 y en varias carreteras rurales debido al riesgo de nuevos deslizamientos y colapsos.

De acuerdo con reportes locales, la Gobernación de Portuguesa y organismos del Gobierno nacional gestionan el envío de maquinaria pesada, alimentos y medicinas. Sin embargo, residentes de las zonas afectadas aseguran que la respuesta institucional sigue siendo insuficiente y han solicitado una atención más rápida.

Los damnificados reclaman con urgencia retroexcavadoras, volquetes y otros equipos para limpiar los cauces de los ríos y retirar lodo y escombros. También solicitan la reparación de puentes y carreteras, además del envío de ayuda humanitaria para las más de 100 familias afectadas.

Entre las necesidades más apremiantes figuran colchones, ropa, frazadas, alimentos no perecederos, agua potable, medicamentos y atención médica primaria.

Mientras tanto, vecinos y organizaciones comunitarias han iniciado campañas de recolección de víveres y han habilitado refugios temporales para atender a las familias que perdieron sus pertenencias.

La región de Chabasquén ya había registrado inundaciones similares en mayo y junio de este año. Según los habitantes, esta situación evidencia la alta vulnerabilidad de la zona debido a la falta de canalización y mantenimiento de los ríos y quebradas.

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