Los efectos de los terremotos registrados la semana pasada en Venezuela siguen afectando a miles de familias que permanecen en refugios o sin un lugar donde vivir, mientras esperan una respuesta sobre su futuro.
Según datos oficiales, 12.841 personas quedaron sin vivienda debido a los sismos de magnitudes 7,2 y 7,5. Por su parte, la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) informó que alrededor de 16.000 personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares y que parte de ellas continúa durmiendo en espacios públicos.
En La Guaira, uno de los principales refugios alberga a cientos de damnificados, entre ellos Emilia Rada, de 73 años, quien aseguró que perdió su apartamento y no pudo rescatar ninguna de sus pertenencias tras el colapso del edificio.
El Gobierno venezolano anunció que las personas afectadas deberán inscribirse en el sistema Patria para acceder a ayudas sociales y alojamiento temporal, además de reiterar el compromiso de entregar nuevas viviendas a quienes perdieron sus hogares antes de que concluya el año.
Mientras avanzan las labores de atención, la incertidumbre continúa marcando la situación de miles de familias afectadas por la emergencia.




