El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, decretó este martes un nuevo estado de excepción por incremento de la violencia y por «grave conmoción interna» en 10 provincias y tres municipios. La medida responde al aumento de hechos delictivos vinculados a grupos del narcotráfico.
Esta orden ejecutiva tendrá una vigencia de 60 días en las zonas intervenidas. La disposición legal permite el despliegue de los militares en las calles para apoyar las tareas de seguridad ciudadana.
Según el decreto presidencial, entre el 1 de mayo y el 12 de junio se registraron 879 homicidios en las provincias incluidas. El documento señala que la delincuencia en el territorio nacional se «reconfigura constantemente».
La decisión de aplicar este nuevo estado de excepción por incremento de la violencia generó denuncias de organizaciones de derechos humanos. Los colectivos señalaron presuntos excesos en el uso de la fuerza pública durante las restricciones.
La presidencia detalló que el anterior período de emergencia terminó el 1 de junio, tras permanecer vigente durante 60 días. Durante esa etapa se aplicó un toque de queda nocturno en Quito y Guayaquil.
Con información de medios internacionales.




