Nuevos ataques armados en Haití dejan decenas de víctimas en Artibonite

La violencia de las pandillas continúa escalando en una de las principales regiones agrícolas del país.

Hombres armados perpetraron nuevos ataques este martes en el departamento de Artibonite, en Haití, días después de una masacre en la localidad de Jean-Denis que habría dejado hasta 70 muertos, según organizaciones de derechos humanos.

De acuerdo con la Red Nacional para la Defensa de los Derechos Humanos (RNDDH), los cuerpos de unas 70 personas fueron encontrados tras el ataque del fin de semana, una cifra que supera ampliamente el balance oficial, que ronda las 16 víctimas mortales.

Además, se reportaron al menos 30 heridos, entre ellos bebés, mujeres embarazadas y adultos mayores.

Los responsables serían integrantes de la banda Gran Grif, señalada por organismos internacionales y designada como organización terrorista por Estados Unidos y República Dominicana.

Tras retirarse temporalmente, los grupos armados se habrían replegado en zonas cercanas como Pont Benoit, desde donde intentan avanzar hacia otras localidades como Marchand Dessalines.

La Policía Nacional de Haití informó que mantiene operativos en distintos puntos de Artibonite; sin embargo, residentes aseguran que la respuesta ha sido limitada y que los ataques suelen intensificarse durante la noche, cuando disminuye la presencia de las fuerzas de seguridad.

Según los reportes, brigadas comunitarias de autodefensa no lograron contener a los atacantes debido a la falta de armamento, mientras que varios vehículos policiales se encuentran fuera de servicio, lo que ha dificultado la respuesta ante la crisis.

En paralelo, el primer ministro Alix Didier Fils-Aime sostuvo un encuentro con una delegación de la ONU para abordar el despliegue de una misión internacional de seguridad, en medio de críticas por la falta de recursos y una estrategia efectiva para frenar la violencia.

Organizaciones como el Instituto para la Justicia y la Democracia en Haití (IJDH) advierten que la situación social y económica continúa deteriorándose, mientras las respuestas actuales no logran frenar el accionar de las pandillas en el país caribeño.

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