A partir del 14 de abril de 2026, la situación en el estrecho de Ormuz alcanza un nivel crítico de tensión. Esto ocurre tras el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos luego del colapso de las negociaciones con Irán.
El presidente Donald Trump ordenó a la Marina de Estados Unidos ejecutar un bloqueo total al tráfico marítimo hacia y desde puertos iraníes a través del estrecho. La medida entró en vigor el lunes 13 de abril.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) advirtió que interceptará, desviará o capturará cualquier embarcación no autorizada que intente transitar por la zona.
Al menos tres petroleros —Rich Starry, Murlikishan y Peace Gulf— lograron cruzar el estrecho sin ser detenidos por los 15 buques de guerra desplegados.
El presidente francés, Emmanuel Macron, instó a Estados Unidos e Irán a retomar el diálogo y reabrir el paso sin controles ni peajes.
El cierre del estrecho y la tensión militar ya afectan el precio global del combustible, debido a la importancia estratégica de esta ruta.
El estrecho de Ormuz canaliza cerca del 20 % del suministro mundial de petróleo.
La crisis se intensificó desde febrero de 2026, tras ataques militares conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El estrecho de Ormuz es un paso de entre 54 y 167 kilómetros de ancho. Separa la costa norte de Irán de la costa sur compartida por Omán y Emiratos Árabes Unidos.




