Este miércoles los precios del barril de petróleo, para entrega a mayo, se situaban por encima de $110, empujados por la guerra en Irán.
El Brent, de referencia en Europa, se cotizaba a $111, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos y América, se situaba en $99.
El alza se debió al temor de más interrupciones de suministro después de que Irán amenazó con atacar instalaciones energéticas en Oriente Medio, en respuesta al ataque de Estados Unidos e Israel al yacimiento de Pars, considerado el mayor campo de gas del mundo.
Tales amenazas se concretaron cuando Teherán atacó y predió fuego la refinería de Ras Lafan, principal sitio de gas natural licuado en Catar, así como a un depósito de combustibles para aviones en Riad, Arabia Saudí.
No obstante, por la mañana el Brent se cotizó a $102.73 y el WTI a $94.28, o sea (-0.67 % y -2.01 %, respectivamente) comparados con el cierra del día anterior.
En la medida que el conflicto recrudece, en especial por el cierre del estrecho de Ormuz, los precios del crudo seguirán subiendo vertiginosamente, afectando el desempeño de la economía mundial.




