El presidente Nayib Bukele destacó en sus redes sociales que la reducción histórica de los homicidios en El Salvador es resultado de un proceso sostenido y no de análisis parciales de los datos.
Recordó que el país arrastró durante décadas una de las tasas de homicidios más altas del mundo, con niveles comparables a los de las zona de guerra, incluso en sus años menos violentos.
El presidente señaló que 2018 fue el último año sin intervención de su gobierno y que tras asumir en 2019 se implementó el Plan Control Territorial (PCT), a partir del cual se registró una caída sostenida de los homicidios. Detalló que la tendencia continuó en 2020 y 2021, y se profundizó en 2022 con la ofensiva contra las pandillas y el Régimen de Excepción aún vigente.

Según el mandatario, para 2023 El Salvador ya era más seguro que Estados Unidos, en 2024 que Canadá, y en 2025 la tasa de homicidios se redujo un 30 % adicional, ubicándose por debajo de la de varios países europeos. Agregó que cerca del 90 % de los homicidios actuales están relacionados con violencia doméstica o disputas asociadas al consumo de alcohol.
Sostuvo además una tasa total de resolución y condena de los casos, la eliminación de zonas inseguras y la casi desaparición de delitos como la extorsión.
“Pasamos de ser la capital mundial del asesinato al país más seguro del hemisferio occidental”, concluyó.




