A la llegada a la Luna del ser humano por primera vez el 20 de julio de 1969, durante la misión Apolo 11, Neil Armstrong fue la primera persona en pisar esta superficie lunar, seguido por Edwin «Buzz» Aldrin.
En aquel entonces su llegada a la Luna fue un hito histórico, resultado de la carrera espacial entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, y un evento que paralizó al mundo mientras millones de personas presenciaban la transmisión en sus televisores, versiones muy antiguas por supuesto.
Sin embargo y adentrándonos en los tiempos modernos hay, varias naciones y algunas empresas privadas que están desarrollando planes de construir bases y hasta ciudades en la Luna. Pero la pregunta es, ¿Quién puede o es dueño de la Luna?
Cuatro días después del primer alunizaje se plantó la bandera de EE.UU. en el satélite natural, pero, significa esto que Washington, tiene ahora derechos sobre la misma.

La respuesta corta es no. Desde 1967 está en vigor el Tratado del Espacio Ultraterrestre, ratificado por más de 100 países. El tratado fue ratificado por EEUU, la URSS, el Reino Unido y más de un centenar de otras naciones.
La cual establece las siguientes disposiciones para todas las naciones del mundo:
-La Luna no podrá ser objeto de apropiación nacional
-La exploración y utilización del espacio deben hacerse en provecho y en interés de todos los países
-El espacio estará abierto para su investigación científica a todos los Estados
Sin embargo, hoy por hoy se planea construir bases, o hasta ciudades en el astro, buen ejemplo es el de SpaceX, del magnate estadounidense de origen sudafricano Elon Musk, restará por ver si los proyectos habitacionales espaciales beneficien a la humanidad, y si estos países respetarán las normas respecto con nosotros y la bóveda celeste.






