A tres décadas del asesinato de Selena Quintanilla, nuevos detalles de la autopsia revelan información clave sobre la causa de su muerte. De acuerdo con un reporte citado por Daily Mail, el análisis forense determinó que la trayectoria del disparo atravesó costillas y pulmones, dañando la arteria subclavia derecha, fundamental para irrigar el brazo, el cuello y la cabeza.
El médico forense Lloyd White concluyó que la artista murió por una “hemorragia interna y externa exsanguinante”, provocada por la pérdida masiva de sangre. El proyectil seccionó la arteria y perforó el lóbulo superior del pulmón antes de salir por la parte frontal del tórax. Según el especialista, un desplazamiento de apenas un milímetro podría haber cambiado el desenlace.
El informe también señala la desaparición de la sudadera verde que Selena llevaba puesta al momento del ataque, prenda por donde ingresó la bala. Su ropa presentaba múltiples rastros de sangre, reflejo de la gravedad de la herida. Incluso los médicos intentaron transfusiones, pero la sangre no lograba retenerse debido al daño interno.
Estos detalles salen a la luz en el marco del 30 aniversario de su muerte y coinciden con el estreno del documental Selena y Los Dinos en Netflix, que incluye material no visto anteriormente, proporcionado por su hermana Suzette.




