La violencia estalló el día domingo por un secuestro de un vendedor de frutas y verduras druso, presuntamente perpetrada por beduinos armados que instalaron barricadas entre la localidad de Sweida con Damasco.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) con fuerte presencia en el terreno indicó que «El incidente se agravó» y ambos bandos etnicos ejecutaron sus propios secuestros.
La violencia que deja a más de 89 muertos, fue respondida por el gobierno sirio en un anuncio del Ministerio de Defensa y Ministerio del Interior sobre el despliegue de unidades militares en las zonas violentadas. Sin embargo, reportes apuntan que algunos militares apoyaron al bando beduino.
Los militares informaron de la apertura de pasos seguros para los civiles y mencionaron su intención «de poner fin de forma rápida y determinada a estos enfrentamientos».
De entre los fallecidos en los enfrentamientos que son 89, 50 fueron drusos, 18 beduinos, 14 miembros de las fuerzas de seguridad y siete personas no identificadas.





