Datos aduaneros suizos revisados por la prestigiosa agencia Reuters alertaron que entre 2013 y 2016, durante los primeros años del mandato de Nicolás Maduro, Venezuela movió a Suiza 113 toneladas de oro, con valor estimado de 5,200 millones de dólares.
El oro se sabe provenía de las reservas del Banco Central de Venezuela (BCV) y fue enviado para su procesamiento y certificación en entidades financieras suizas, antes que se endurecieran las sanciones internacionales contra ese país.
Estas operaciones ocurrieron en un contexto de deterioro económico, marcado por la caída de los precios del petróleo y la falta de liquidez.
La salida de las reservas formó parte de una presunta estrategia del gobierno venezolano para obtener recursos inmediatos en medio de una crisis económica que derivó en hiperinflación y colapso productivo.
El tema hoy ha vuelto a cobrar especial relevancia tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026 en Caracas, lo que reactivó investigaciones internacionales sobre movimientos de activos vinculados al Estado venezolano. En ese contexto, Suiza ya anunció la congelación de activos de Maduro y 36 asociados, aunque no ha precisado si dichos fondos guardan relación directa con el oro transferido.
Diversos países intensificaron desde entonces el escrutinio sobre los recursos financieros vinculados al antiguo régimen venezolano, en el marco de investigaciones de delitos financieros y corrupción.






