El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que su administración evalúa una posible “toma amistosa” de Cuba, al confirmar contactos en curso con el Gobierno de la isla en medio de un clima de alta tensión.
Trump aseguró que Cuba atraviesa una situación “muy grave” y sostuvo que “quieren nuestra ayuda”, al tiempo que señaló que el secretario de Estado, Marco Rubio, está abordando el tema “al más alto nivel”.
Las declaraciones se producen días después de un incidente armado en aguas cercanas a la isla, donde fuerzas cubanas abrieron fuego contra una lancha registrada en Florida que, según La Habana, intentaba realizar una infiltración armada.
El hecho dejó cuatro fallecidos entre ellos un ciudadano estadounidense y seis heridos.
Tanto Washington como La Habana anunciaron investigaciones paralelas sobre lo ocurrido, en un episodio que ha elevado aún más la tensión entre ambos países.



