El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que detendrá de manera permanente la migración procedente “de todos los países del tercer mundo”, declaración que llega días después del ataque armado contra dos miembros de la Guardia Nacional en Washington D.C., en el que murió la agente Sarah Beckstrom, de 20 años.
A través de su red Truth Social, Trump sostuvo que las políticas migratorias han deteriorado los avances tecnológicos y la calidad de vida en el país. Aunque no detalló cuáles serían las naciones incluidas en la medida, aseguró que durante la administración del expresidente Joe Biden se permitió el ingreso “ilegal” de migrantes, algo que, dijo, pondrá fin.
El mandatario también reiteró que expulsará a quienes no representen “un activo neto” para el país, retirará los subsidios federales para no ciudadanos y desnaturalizará a quienes, según él, afecten la estabilidad interna. Añadió que deportará a cualquier extranjero que considere una carga pública.
Las declaraciones surgen justo después del ataque que dejó herida a una agente y provocó la muerte de Beckstrom, hecho que ha reavivado el debate sobre seguridad e inmigración.



