El presidente de Estados Unidos volvió a encender la controversia al afirmar que fuerzas especiales utilizaron un “arma sónica secreta” durante la operación que concluyó con la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro.
Tras la intervención, comenzaron a difundirse testimonios sobre un supuesto dispositivo capaz de emitir ondas sonoras de alta intensidad, las cuales habrían provocado desorientación, pérdida del equilibrio y fuertes reacciones físicas. Un presunto guardia de seguridad que se encontraba en el lugar relató que el impacto acústico se sintió “como si la cabeza explotara desde dentro”, y aseguró que varios efectivos presentaron hemorragias nasales y vómitos.
Aunque la Casa Blanca no ha confirmado oficialmente estas versiones, la portavoz presidencial compartió en redes sociales fragmentos de la entrevista del guardia, calificándolos como “impactantes”. El video se viralizó rápidamente y reabrió el debate sobre el uso de armamento acústico en operaciones militares encubiertas.
Desde Moscú, el Kremlin reaccionó de inmediato y exigió explicaciones a Washington. Un portavoz del presidente Vladimir Putin aseguró que Rusia “investigará a fondo” las declaraciones y solicitará información formal sobre la supuesta tecnología.
Especialistas en defensa recordaron que existen sistemas acústicos conocidos, como los LRAD, utilizados para control de multitudes y defensa marítima. Sin embargo, la afirmación de que se trataría de un arma “única” ha alimentado especulaciones sobre el desarrollo de nuevas variantes experimentales por parte de Estados Unidos.






