La crisis migratoria ocurrida en Ceuta se convirtió este viernes en uno de los principales argumentos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para defender su política de control fronterizo y advertir sobre lo que considera los riesgos de una inmigración irregular.
Durante un encuentro con integrantes de su gabinete en Camp David, Trump señaló que las imágenes de miles de personas ingresando desde Marruecos al enclave español evidencian, a su juicio, las consecuencias de una política migratoria débil.
El mandatario afirmó que el caso español debe ser utilizado por el Partido Republicano durante la campaña para las elecciones legislativas de noviembre, al sostener que una situación similar podría repetirse en territorio estadounidense si los demócratas vuelven a gobernar.
Asimismo, criticó la gestión de España al asegurar que el país europeo «no sabe qué hacer» frente a la emergencia y relacionó el incremento de los cruces irregulares con leyes migratorias que calificó de excesivamente progresistas.
Trump también reivindicó las medidas implementadas durante su administración para reforzar la frontera con México, asegurando que lograron contener el flujo migratorio tras las políticas aplicadas por el gobierno de Joe Biden.
La emergencia migratoria en Ceuta comenzó el jueves con el ingreso irregular de cerca de 50,000 personas procedentes de Marruecos y dejó un saldo de al menos 57 fallecidos.
Según datos del Ministerio del Interior español, más de 37,500 migrantes ya fueron devueltos a Marruecos, mientras las autoridades continúan gestionando las consecuencias de la crisis.






